jueves, 19 de octubre de 2017

2018: un premio de mano dura



El escandalillo por las declaraciones tardíamente filtradas de Miguel Díaz-Canel parece que va a pasar, como corresponde, dejando tras de sí un corrillo penoso de teorías de la conspiración propio de un país que quiere pasarse de listo y lleva décadas poniendo el tonto.

Quien quiera que haya filtrado el video en el que el primer Vicepresidente cubano pretende vestirse de hombre fuerte y dice que va a censurar porque todo el mundo censura, solo ha sacado en claro la evidente incapacidad de los cubanos, no ya el pueblo mayoritario, que nunca se entera de nada y sobrevive como un hámster trepado a una noria, sino ese puñado de ciudadanos medianamente al tanto de los chismes políticos de turno, para diluir las energías en hipótesis que, ciertas o no, no hay modo de comprobar, no van a volver a Cuba un centímetro más próspera, y no van a poner en riesgo a un gobierno ilegítimo que en unos pocos meses, sea Díaz-Canel, José Ramón Machado Ventura, o el fantasma de Quintín Banderas el sustituto de Raúl Castro, va nuevamente a renovarse a dedo, simulacro de elecciones mediante.

Por no haber, ni opinión pública consistente hay en Cuba, por lo que no se ve de qué manera podría incidir el criterio de los votantes en el rumbo político que pueda tomar el país a partir de 2018, ni a quién en las altas esferas del poder, que sepa cómo han funcionado las cosas en los últimos cincuenta años, le podría interesar lo que piensan las personas sobre determinada figura política, sea esta figura su adversario o su aliado, ya que lo que en realidad piensa la vasta mayoría de los cubanos, que ninguno de los ministros y funcionarios que salen por la televisión podrá arreglar este desastre, provocado además por ellos mismos, será expresado de modo convincente en las urnas, donde el 99,8% de los votantes marcará obedientemente una cruz por el candidato que le digan de antemano y luego la Asamblea Nacional aplaudirá con fervor unánime al gris sustituto que decidan Raúl Castro y su camarilla más cercana.

La filtración del video no busca sondear la opinión de nadie, porque la opinión de nadie ha sido nunca requerida para nada en Cuba, si no es para asentir, acatar o amagar a veces, por dos minutos, con un deshiele participativo, hasta que a alguien le pique un mosquito, se le ocurra que hemos ido demasiado lejos y empiece de nuevo a prohibir. Es curioso que sigamos creyéndonos portadores de una importancia e influencia que los hechos nos niegan rotundamente.

Si las declaraciones de Díaz-Canel son un espaldarazo en la pugna secreta de poderes que tiene lugar en la oficinas y salones del Consejo de Estado y el Comité Central del Partido, o si lo sacan del carril y desinflan lo poco que queda de esa imagen cool que la esforzada prensa internacional se encargó en los últimos tiempos de promocionar, un Richard Gere villareño que escuchaba el Rubber Soul, se movía en bicicleta por la ciudad del Che Guevara y permitía desfiles de travestis en un país donde unos años antes, bajo la misma Revolución, los homosexuales eran conducidos a campos de reeducación ideológica, y los políticos, si nos guiamos por su ineficiencia y mal humor, solo parecían oír las arengas patrióticas de Osvaldo Rodríguez o las cancioncillas de horror dominical de Farah María y Rebeca Martínez, es algo que solo puede saber un puñado muy reducido de mandamases y conspiradores ocultos de la transición, los Fouché, Talleyrand, Malenkov y Jruschov cubanos, algunos de los cuales, muy probablemente, no aparecen aún en las quinielas de los analistas y periódicos de Occidente.

Quien se ha pasado demasiado tiempo ya en boca de todos, y las malas lenguas creen que ha nadado tanto para morir en la orilla, una liebre del castrismo en la carrera por el trono, es Díaz-Canel. Lo verdaderamente sintomático es que el segundo hombre de Cuba, que no tendría que esforzarse para dejar claro hasta dónde estaría dispuesto a cumplir los preceptos totalitarios del Partido Comunista, puesto que todos sabemos que no se llega hasta donde él llegó si así no fuera, y que la virtud y el interés por el diálogo son rarezas que invariablemente hay que suprimir antes de ingresar en la corte del Buró Político, parece decidido a disputarle el papel de villano más implacable a Machado Ventura o al delfín Alejandro Castro.

El momento lo requiere. Los términos del cambio se están dando en medio de un ambiente de oscurantismo exacerbado, con el cierre abrupto de la autorización de licencias privadas, un auge de la retórica nacionalista y el éxito de dos o tres comisarios sin crédito intelectual ninguno que lanzaron al ruedo esa bola de humo conocida como centrismo, otra finta retórica del establishment.

La más saludable dentro de una serie de opciones ya maltrechas por el peso de un plebiscito ficticio, que la atmósfera de las próximas elecciones promoviera un candidato que tuviese que adaptarse a los vientos de relativa apertura que soplaron en Cuba entre 2009 y 2014, se ha esfumado del todo, y febrero de 2018 nos va a recibir como si todavía estuviéramos, y lo estamos, en 2005 o 1971.

La disputa por el poder ocurre en términos de mano dura. En ese contexto habría que leer el video de Díaz-Canel bravucón, una competencia esta que, si consiste en superar en autoritarismo a Fidel o Raúl Castro, promete subir en decibeles, ya que esos supremos recordistas no se derrotan de la noche al día. Pero siendo hoy las cosas como son, el que asuma en unos pocos meses la presidencia de Cuba va a llamarse, en resumen, Luis Bonaparte. Comienza la farsa concluida la tragedia.

Carlos Manuel Álvarez
El Estornudo, 30 de agosto de 2017.
Foto: Retrato de Luis Bonaparte realizado por Charles Howard Hodges en 1809 y que puede verse en el Frans Hals Museum, en Haarlem, Holanda. Tomado de Wikipedia.

lunes, 16 de octubre de 2017

Negocios "batistianos" en la Cuba de Díaz-Canel



La circulación, en los medios alternativos de prensa, de un video en el que aparece el vicepresidente Miguel Díaz-Canel, mostrándose como un temible censor, ha provocado cierta agitación, toda vez que muchos cubanos lo dan por candidato seguro al poder, cuando Raúl Castro dé un paso al costado en 2018.

Recientemente se supo que la grabación filtrada es de hace seis meses. Por tanto, toda controversia parece extemporánea. Sin embargo, el ostensible ataque del funcionario al sector privado, criticando un estilo decorativo que, según él, “es alegórico a la era del dictador Fulgencio Batista”, motivó al equipo de CubaNet a indagar sobre la tendencia -apreciable en varios negocios- de recrear el ambiente bohemio de épocas pasadas, en particular la década de 1950.

Varios restaurantes y bares de La Habana han escogido el estilo vintage o retro para ofrecer una imagen moderna y cosmopolita que atraiga al turismo. Muy de moda en la arena internacional, la decoración vintage consiste en retomar accesorios que poseen cierta edad y con el paso del tiempo son revalorizados, aunque no se cataloguen precisamente como antigüedades.

En el caso de Cuba, muchos de los objetos rescatados provienen de la etapa republicana (1902-1958), y nos remiten al único referente de modernidad y progreso que han conocido los cubanos.

Numerosos turistas viajan a conocer una isla “detenida en el tiempo”, donde coexisten las construcciones coloniales y el desarrollo de la arquitectura en la primera mitad del siglo XX.

A pesar del socialismo, la Cuba republicana palpita en la permanente caravana de autos antiguos que inunda la ciudad; emite guiños sutiles a través de marquesinas obsoletas que identifican lugares otrora distinguidos y transpira su esplendor vanguardista en la diversidad de estilos arquitectónicos que hicieron furor en los años 50.

No hay que colarse en un bar para saber que alguna vez Cuba estuvo en la senda del progreso y La Habana fue una de las urbes más publicitadas y cosmopolitas de América Latina.

Lo interesante en la decoración en estos bares y restaurantes es que propietarios y diseñadores se las han ingeniado para hacer funcionar un eclecticismo a pequeña escala que estéticamente resulta muy agradable.

Junto a símbolos conocidos como Coca Cola, Harley-Davidson y Marilyn Monroe, figuran utensilios de farmacia, pinturas, radios soviéticos VEF, recortes de las revistas Carteles y Bohemia, recuerdos de familia o exhibir billetes y corbatas antiguas.

La pataleta del vicepresidente, aunque no ha tenido mayores consecuencias, no fue provocada porque considerara que detrás de estas soluciones decorativas hubiera una ideología pro-yanqui. Se expresó así por pura ignorancia. Como dirigente político, Díaz-Canel carece de sensibilidad artística y no se interesa por las tendencias de la moda. Ni tampoco comprende que el garbo que a pesar de sus ruinas aún conserva La Habana, se debe precisamente a los años de Cuba como República.

Los barbudos que bajaron de la Sierra Maestra en enero de 1959 encontraron una capital espléndida. Su única preocupación, en lo adelante, sería destruirla. Y lo hicieron a conciencia. Escogieron hacer un socialismo con sobredosis de propaganda política, sin un ícono que remitiera a tiempos mejores.

Tal vez dentro de medio siglo, las pegatinas con la imagen de Fidel Castro, repartidas tras su muerte en tiendas, farmacias y escuelas, sean convertidas en portavasos y los turistas, escépticos, se pregunten, si de verdad hubo socialismo en una islita del Caribe.

Hoy, la magia de La Habana descansa en su impronta de metrópolis exuberante, glamorosa e insomne, heredada de la etapa republicana. Es el espíritu que bares y restaurantes se han esforzado en rescatar a través del estilo vintage.

Ana León y Augusto César San Martín
Cubanet, 30 de agosto de 2017.

jueves, 12 de octubre de 2017

El vicepresidente de papel



Nació el 20 de abril del año 1960. Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, exprofesor universitario y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, es un “arquitecto”, de limitada inventiva y poco ingenio, un simple líder fabricado por necesidad política.

Por estos días se hizo viral un video realizado el pasado mes de febrero, donde aparece este señor dirigente, arengando para una concurrencia partidista, al peor estilo estalinista. Pero lejos de la interpretación que algunos dieron a esta pésima actuación, es prudente saber que estas conductas son típicas en los dirigentes cubanos: defender el poder que no se tiene.

Hábil, con buena vista y mejor olfato, el primer vicepresidente, de la Mayor de las Antillas, derrocha bravuconería contra lo que calificó de “una avalancha de propuestas y proyectos de contenido subversivo”, entre los que menciona la colección de material digital que se distribuye en Cuba de manera informal y todos conocen como El Paquete Semanal, ciertos negocios particulares que hacen referencia a los años 50, e incluso promete el cierre de la revista digital OnCuba.

La Historia tomará nota de este deplorable proceder, y no precisamente para enaltecerlo. Esto me recuerda el pegajoso estribillo de una canción del cantautor español Joaquín Sabina que dice: “Para mentiras, las de la realidad. Prometes todo, pero nada se da”.

Entiendo que las personas astutas se aprovechan de la ignorancia ajena, los estudiosos opinan, y los tertulianos hablan; pero si el video en cuestión fue realizado en febrero, y a esta alturas de septiembre la revista OnCuba sigue publicándose en la Isla, y los muchachos del Paquete continúan repartiendo material audiovisual, el poder de Díaz-Canel, primer vicepresidente de un país dictatorial, resulta más cuestionable que el título de estilista del peluquero de Kim Jong-un.

Qué pena por Díaz-Canel, que se manifiesta imponente, como un galeón español navegando a toda vela, y lo que muestra es ser aprendiz de marioneta. Simulando olvidar que en Cuba el poder, por el momento, lo tiene el Partido Comunista.

Claro lo dejó saber el segundo secretario del PCC, el doctor José Ramón Machado Ventura, cuando por simples problemas personales con la familia, decidió no autorizar la legalización en La Habana de la Fundación Che Guevara, y hasta la fecha, el edificio que otrora fuera vivienda del difunto guerrillero, no es más que un centro de estudio alegal. Igual ocurrió, cuando bajo la justificación de promover tendencias proclives al modo de vida capitalista, se lanzó contra la fundación del conocido cantautor cubano Pablo Milanés, y también le pasó la tranca.

Habrá que mantenerse a la espera, observando los hechos, antes de sacar conclusiones sobre el futuro de Cuba, que no estará precisamente en quien se lleve la corona, sino en quien se apodere del cetro y pueda conquistar el trono.

Lo cierto es que, cuando apenas faltan cinco meses para el gran día de febrero del año 2018, aún no existe un sucesor real del poder.

Juan Juan Almeida
Diario Las Américas, 29 de agosto de 2017.
Foto: Díaz-Canel, muy risueño, en la cena que Raúl Castro ofreciera a Barack y Michelle Obama durante la visita que hicieran a La Habana en marzo de 2016. A la derecha, el secretario de Estado John Kerry. Tomada de NBC News.

lunes, 9 de octubre de 2017

El 98% de lo que dice el video ya se aplica en Cuba



Se dice que es un video que dura alrededor de 3 horas, pero sólo se ha filtrado una parte del mismo. No se ha publicado en los medios masivos de comunicación monopólicos del Gobierno, ni en febrero cuando se hizo, ni en la actualidad. Lo cierto es que sólo ahora ha sido difundido por Antonio Rodiles, y no creo que haya sido de su interés posponer esta información en una gaveta porque si beneficia a alguien la difusión de la información del video es en primer lugar a todos los opositores cubanos.

El video es una prueba de “la línea dura” del Gobierno que desdice las reformas y los cambios esperados a partir del “deshielo” con el gobierno de Estados Unidos, y no es de su interés hacer público este retroceso frente al rechazo nacional e internacional.

De la parte filtrada por Antonio Rodiles a través de programas individuales de Estado de SATS, hay tres temas que trata Díaz-Canel que ya tienen resultados en la vida práctica de los afectados por la nueva línea política: los candidatos independientes que aspiran a presentarse en las próximas elecciones parciales de octubre, los emprendedores, cuentapropistas o la propiedad privada y los cooperativistas, y los sitios web de publicaciones alternativas, independientes a las estatales.

Para los candidatos independientes a las elecciones parciales de octubre se confirma como línea oficial que no se respetará la ley electoral cubana, en la medida en que se les boicoteará desde el Gobierno. La labor de proselitismo político está expresamente negada en la ley cubana, como la campaña por cualquier candidato, sin embargo, el Gobierno se permite hacer una campaña de proselitismo en contra de los candidatos independientes y se lo orienta a las organizaciones de masas y a los comités zonales del Partido, ya presentes en las comisiones de candidatura y fuera de las comisiones en su labor en los municipios previo a las elecciones.

No ha existido una campaña proselitista contra los candidatos independientes con meses de antelación, como la que hace y ha hecho el Gobierno en estos meses. Los órganos de la seguridad se han encargado de inventar e imponer causas por delitos comunes, multas y arrestos arbitrarios a los candidatos de Otro 18, Somos Más y Candidatos por el Cambio. En las recientes Asambleas de Rendición de cuentas de los Delegados, se orientó terminarlas rápido, muchas de ellas sin el quórum requerido por ley, y si alguien planteaba críticas a la gestión gubernamental había que hacer un “acto de repudio”.

Luego entonces, la línea política del video del 13 de febrero de este año ya está aplicando las represiones anunciadas. El segundo tema, contra los cuentapropistas o los emprendedores, desde el primero de agosto se congelaron licencias de 27 actividades aprobadas para funcionar, se prohibieron nuevas para tres anteriormente aprobadas, se congelaron las licencias para los cooperativistas, se han cerrado restaurantes por supuestos delitos, una cooperativa de contadores que daba empleo a 300 personas, por las mismas razones, y se anunció mayores impuestos a la fuerza de trabajo empleada en las empresas privadas. A los usufructuarios con las nuevas regulaciones de agosto, se les obliga a asociarse a las empresas estatales, no sólo a las cooperativas, y continúa la prohibición del financiamiento privado que ahora será castigado con la pérdida de la tierra en usufructo.

Con relación al tercer tema, las webs independientes, la nueva política es reprimirlas como plataformas “enemigas” mientras que hasta el momento de filtrarse el video eran toleradas. Es cierto que el ataque a ellas comenzó desde abril de 2016, desde el blog de Iroel Sánchez, pero vista la reacción de numerosos intelectuales residentes en Cuba, parece ser que el video confirma que el supuesto debate ideológico sobre “el centrismo” no era un debate por iniciativa de voceros del Gobierno por “exceso de fidelidad” a la línea oficial, sino una orientación expresa de la máxima dirección del país. Hay una diferencia entre ser tolerado, aunque discutido, y otra muy distinta es ser catalogado oficialmente por la máxima dirección del país como una plataforma “enemiga”. La diferencia es notoria en el artículo de Roberto Veiga en Cuba Posible.

Si no se ha cerrado On Cuba Magazine sería exactamente el único hecho que no se ha aplicado hasta ahora de las represiones anunciadas. Monitoreo el sitio de On Cuba desde hace tiempo y nunca he detectado la agresividad contra el Gobierno cubano que declara Díaz-Canel.

Efectivamente, parece que el pago a los colaboradores, periodistas y profesionales ligados a empresas estatales es lo que ha desencadenado la intolerancia del Gobierno cubano, como lo indica también, el anuncio de próximos aumentos de impuestos a la fuerza de trabajo en el cuentapropismo.

La nueva línea política aplica la “solución del sofá” al éxodo de los profesionales al sector privado. En vez de subir el salario al sector profesional que se desempeña en el sector estatal, castiga al sector privado aumentando los impuestos sobre la fuerza de trabajo. Quizás en el caso de On Cuba, su dueño deba empezar a pagar en un futuro muy próximo, mayores impuestos por pagar a sus colaboradores. Intentar vivir con dignidad, mediante el trabajo honrado y mejor pago que el estatal resulta inadmisible para el Gobierno cubano. ¿Será esa la explicación de la agresividad de Díaz-Canel contra On Cuba?

Sería descabellado pedir a Antonio Rodiles que filtre la fuente que le proporcionó al menos parte del video en un contexto represivo como el cubano. No creo en la tesis que señala la filtración del video como una acción del Gobierno cubano para amedrentar a la “zona gris” de la opinión pública cubana, a los cuentapropistas y a los candidatos independientes a las elecciones parciales de octubre y facilitar así la sumisión.

El costo político de la difusión del video frente a Estados Unidos es el de reafirmar como positiva la política de Donald Trump frente a Cuba entre los gobiernos democráticos latinoamericanos y más ahora por su denunciada intervención en Venezuela. Las palabras de Díaz-Canel, devalúan la acción de los lobbys contra el embargo: no hay real apertura, a la Unión Europea le envía señales que reafirman la pertinencia de la Declaración adjunta sobre Derechos Humanos aprobadas por el Parlamento europeo en la medida en que no mejora el respeto a los derechos humanos en la Isla, para el resto de los analistas internacionales, periodistas, académicos e incluso los amigos del Gobierno evidencia un retroceso y la extinción de las esperanzas de reformas a corto plazo que de manera idílica propagandizó el Gobierno cubano.

En la relación costo-beneficio, el Gobierno cubano paga un costo político muy superior al beneficio de amedrentar a la opinión pública nacional y a los sectores atacados que son en la práctica los que están haciendo las reformas dentro de Cuba dentro de una legalidad difusa, regresiva y/o ausente.

Son estos actores los que han sido observados desde el exterior como evidencia de cambios. Atacarlos como “enemigos” confirman la regresión y les da fuerzas complementarias a los opositores cubanos de todos los signos ideológicos: Ustedes tienen razón, el sistema no es reformable.

Marlene Azor Hernández
Cubaencuentro, 30 de agosto de 2017.
Foto: Barack Obama y Raúl Castro durante una rueda de prensa conjunta en el Palacio de la Revolución de La Habana, el 21 de marzo de 2016. Tomada de Cubaencuentro.


jueves, 5 de octubre de 2017

Frustraciones, desgracias y videos



El disidente cubano Antonio Rodiles consumió su turno de réplica en El Nuevo Herald, algo que no suele concederse ni siquiera contra artículos tan disparatados como La victoria de Fariñas (16 de septiembre de 2016). Rodiles vino a rebatir a Jorge Dávila Miguel, quien había largado allí El misterioso video cubano de Rodiles y Díaz Canel, repicado en Cubaencuentro.

Al sostener que no sería breaking news por datar de febrero, pero sí por haberlo difundido Estado de SATS a través de YouTube en agosto, Rodiles subrayó que este video aclara “muchísimas interrogantes sobre la naturaleza del régimen castrista y sus perspectivas y visiones de futuro”. Así consumó la transición pacífica de breaking a fake news.

- Todas las interrogantes sobre naturaleza, perspectivas y visiones del castrismo quedaron ya bien aclaradas desde que Fidel Castro y su grupo político desovaron el Estado de corte totalitario con dictadura de partido único, ideología oficial (cualquiera que dicte ese partido), represión política, dirección centralizada de la economía y triple monopolio sobre las armas, los medios fundamentales de producción y los medios de comunicación masiva. Quien no haya estado claro hasta ahora perdió la conexión cubana.

- “Es la primera vez que en casi 60 años de castrismo se puede ver a un alto funcionario hablando sin tapujos o rodeos sobre la visión y actuar de él y del régimen en que milita”, afirma Rodiles, como si la memoria histórica de imagen y texto no mostrara a Fidel Castro y demás figuras de su grupo político exponiendo al descaro sus acciones y visiones y aun las entrañas del régimen. Lo que dijo Díaz-Canel en este video -y en otro sobre “qué hará el gobierno con la oposición en próximas elecciones”- obedece a pautas que Fidel Castro trazó hace rato. Para un buen resumen de ellas consúltese Biografía a dos voces, Debate, 2006, 369-422.

- "Este video desnuda no sólo a la figura de Díaz-Canel, que finalmente es un peón más, sino a toda esa campaña de reformismo y supuesta apertura”, añade Rodiles, pero Díaz-Canel siempre anduvo encuero como fiel peón del castrismo y este último nunca tapó que toda reforma y apertura jamás afectaría la esencia del régimen. Quienes se desnudaron ahora fueron los mismos cubanólogos que, tras la sirimba intestinal de Fidel, se arroparon con el raulismo para rasgarse después las vestiduras porque Raúl no resultó ser tan raulista como ellos querían.

- “Toda esa campaña era un acto más de ilusionismo para ir afincando la transferencia de poder dentro de la familia Castro”, puntualiza Rodiles, pero el ilusionismo radica más bien en reducir la dictadura de partido único a cosa de familia, como si algún hijo de Fidel o Raúl estuviera en el Buró Político. Esa falta de enfoque sistémico demuestra que Rodiles se opone a un régimen que aún no atina a comprender.

- “El castrismo, consciente de su fracaso y el hartazgo que provoca, sabe que focos supuestamente insignificantes pueden convertirse en el detonante de su colapso”, alega Rodiles, para repetir como comedia la trágica teoría guevarista del foco demoledor del viejo régimen. Por estar consciente de su fracaso, el castrismo está más empeñado que nunca en sobrevivir. Y el hartazgo de la gente opera más bien en contra de los foquitos de cambio de régimen, pues con la muerte de Fidel Castro la nación cubana quedó puesta y convidada para toda utopía. Nadie -ni Díaz-Canel u otro de su bandería, pero tampoco ningún opositor a la vista o fuera de ella- podrá volver a engatusar a eso que llaman pueblo, tal y como Rodiles no pudo hacerlo ni por asomo con aquel sinsentido de que “si todos marchamos, el miedo y la dictadura se acaban”.

- “Quienes desde las democracias justificaban la tolerancia hacia las violaciones del régimen, dentro y fuera de la Isla, quienes por supuestas razones de estabilidad y seguridad han hecho oídos sordos a nuestras denuncias, tendrán que aceptar que siempre serán catalogados como enemigos por la élite en el poder”. Tal es la lección que saca Rodiles del video, como si Estados Unidos y la Unión Europea hubieran tragado alguna vez la guayaba del socialismo con rostro humano. Ni Washington restableció relaciones diplomáticas con La Habana ni Bruselas abandonó la Posición Común por deslumbrarse con el castrismo ni por ganarse su aprecio, sino porque se convencieron de que no había alternativa política viable, tal y como había informado desde 2009 el jefe de la SINA. La oposición pacífica o cívica, disidencia o resistencia, data por lo menos desde que Ricardo Bofill empezó a colar, en 1976, denuncias hacia el exterior por la fisura -Reinaldo Bragado dixit- del régimen: los derechos humanos. Jamás ha logrado apoyo popular significativo y la política es asunto de masas y de inmediatez.

- “Quienes deseamos un cambio real en Cuba, debemos tener al menos vergüenza”, concluye Rodiles. Sólo que no tiene mucha eso de titularse actor político sin tener partidarios ni siquiera en el barrio y andar por ahí pidiendo a Washington, como si se gozara de estado de beligerancia, que arrecie el bloqueo, para remachar con que la oposición tendría la misión sublime de “explicar al pueblo el objetivo político de medidas que podrían afectarlos directamente”, esto es: repetir como comedia la cantaleta trágica del castrismo: sacrificarse hoy por un porvenir luminoso.

Coda

Los videos de Díaz-Canel son irrelevantes para el anticastrismo. No explican nada nuevo, simplemente porque el castrismo está más que explicado. El problema siempre ha sido cómo salir de él. Sí son relevantes los videos que muestran a Rodiles abordando este problema, porque demuestran que así jamás podrá resolverlo.

Arnaldo M. Fernández
Cubaencuentro, 30 de agosto de 2017.

Foto: Antonio Rodiles. Tomada de Cubaencuentro.

Nota: Este video se subió a YouTube por Estado de SATS y mereció nota informativa en El Nuevo Herald el martes 29 de agosto de 2017. La ignorancia sobre el tema se aprecia en este pasaje de la nota: “Si bien en Cuba no existe voto directo para elegir a los diputados de la Asamblea Nacional ni al presidente del país, las próximas elecciones generales -que comenzarán en octubre y concluirán en febrero- han generado gran interés”. Desde 1992, los diputados se eligen por voto directo en distritos electorales y esos diputados eligen seguidamente al Presidente (de los Consejos de Estado y de Ministros). Estas elecciones generales tienen lugar cada cinco años, en febrero, mientras que las elecciones convocadas para octubre son de otra índole (parciales o municipales) y se celebran cada dos y medio para elegir a los delegados a las asambleas municipales.

lunes, 2 de octubre de 2017

El misterioso video de Rodiles y Díaz-Canel



Un nuevo video recorre Miami. Es sobre Miguel Díaz-Canel, vicepresidente cubano; impactó la pasada semana todo el ciclo noticioso y llegó hasta Fox News. Lo subió al YouTube el famoso opositor cubano Antonio Rodiles, viajero incansable, autor intelectual de esa noticia y también introductor de Díaz-Canel en dicho video.

Rodiles no solo introduce al Vice, sino que lo interpreta, lo analiza, y hasta lo vaticina. Encuentra pruebas alarmantes, como de última noticia, de que el político cubano ¡no es un reformista!, y lo revela al mundo. Vive Dios. La audiencia se horroriza, aunque complacida, de que Díaz-Canel no sea lo que alguna gente -sabe Dios con qué razón o especulación rampante- se habrá imaginado. ¿Cómo podría serlo un comunista convencido que lleva ya cuatro años y meses escogido por Raúl Castro?

Pero debe subrayarse algo: el video es viejo, no hay última noticia. Tanto a Rodiles como a muchos de los informadores que se hicieron eco se les olvidó subrayarlo: “viejo”. No fue un descubrimiento, un breaking news, una primicia, algo sensacional que una vez más demostraría la barbarie castrista. Porque desde julio el video circulaba por La Habana donde Rodiles lo habrá copiado para debutarlo con toda picardía y gloria ahora en el YouTube.

Filmado hace seis meses, concretamente el día 13 de febrero de este año en la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno (que todos serán miembros del Partido Comunista) durante un seminario espartanamente titulado El Trabajo Político Ideológico en las Condiciones Actuales, en el video Díaz-Canel ataca a la plataforma informativa On Cuba Magazine, propiedad de una compañía basada en Miami y la cataloga de “muy agresiva contra la revolución” [a la que] “vamos a cerrar”. “Vamos a cerrar esta plataforma digital y que venga el escándalo. Que digan que censuramos, está bien. Todo el mundo censura”, dice Díaz-Canel en un video que dura unas tres horas.

Y no es que las fechas vayan a cambiar las palabras, sino que -como todos los colegas de la prensa debíamos de saber perfectamente- para informar es bueno no solo decir el cómo, el dónde y hasta el porqué, sino también cuándo suceden los hechos, sobre todo en este caso.

En este caso es importante. Porque cuando en Miami se escuchan las palabras del vicepresidente cubano, arremetiendo contra plataformas de prensa “contrarrevolucionarias” como sería el caso de On Cuba, lo que la gente lógicamente se imagina es que la van a cerrar mañana mismo, al igual que a otras plataformas o medios de prensa, como 14 y Medio o Cuba Posible. Y muchos esperan gozosos para demostrarse una vez más que allá “todo es siempre así”, a través de eternos ciclos noticiosos.

Pero si uno se entera de que eso fue hace seis meses, durante los cuales On Cuba no solo ha seguido trabajando, sino que, al mes siguiente de las amenazantes palabras de Díaz-Canel, en el mes de marzo, le renovaron su acreditación oficial como medio de prensa, la conclusión sería diferente. Por ejemplo: “mira lo que dijo Díaz-Canel y no ha pasado nada”. Aunque claro, entonces no habría habido noticia, ni los activistas ideológicos habrían tenido su festín y sería obligado plantearse otras interrogantes, como por ejemplo cómo funcionan las estructuras de poder cubanas, más allá del consabido concepto de que son un simple sultanato.

Mañana podrán cerrar cualquiera de esos medios, pero desde hace seis meses no ha sucedido -ése es el hecho- a pesar de que Díaz-Canel lo aseguró. Y ese ángulo también podría haber sido noticia de haberse divulgado la fecha correcta: cómo un vicepresidente cubano hace tales afirmaciones, incluso hablando en plural como si ya todos en el Gobierno estuvieran de acuerdo, y todavía no ha pasado nada. Pero a lo mejor es un asunto complicado, escabroso y no muy ventajoso de tratar en los ciclos noticiosos locales.

Y todavía quedan otras preguntas noticiosas: ¿Quién filtró el video? ¿Hay quien se atreva a hacer eso dentro de un circulo oficial tan cerrado? Y ¿con qué interés? ¿Querría el aspirante a la presidencia de Cuba -porque es técnica y realmente solo eso, solo un aspirante- mostrar notoriamente su verticalidad a quiénes vayan a decidir? ¿Lo habrá filtrado alguien precisamente para mostrar cómo Díaz-Canel amenaza y no cumple, “amaga y no da”? Ah, los políticos, los leakers y los periodistas.

Jorge Dávila Miguel
Cubaencuentro, 28 de agosto de 2017.
Foto: Antonio Rodiles y Miguel Díaz-Canel, composición fotográfica tomada de Cubaencuentro.

Ver las respuestas en video de Antonio Rodiles a Díaz-Canel: Primer capítulo; Segundo capítulo y Tercer capítulo y final.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Cómo se distrae una familia habanera



Socialismo a la cañona para los cubanos asalariados del Estado, mientras el capitalismo fastuoso se exhibe inalcanzable en las vidrieras de hoteles cinco estrellas y boutiques que venden ropa de marca a precios de Dubai.

“Es lo que hay”, dice Manuel, quien se dedica a reparar paraguas, bolsos y cualquier cosa que usted pretenda reciclar. En el apartamento incómodo y peor construido donde reside con sus tres hijos, la esposa y la suegra, en el reparto Alamar, al este de La Habana, las opciones recreativas se pueden contar con los dedos de una mano.

“Un centro cultural en la antigua fábrica de guayaberas, dos zonas wifi y algunos parquecitos infantiles con casi todos los aparatos rotos. Aquí no hay paladares famosas, centros comerciales ni hoteles lujosos. Cuando la gente quiere salir a pasear, tiene que coger un P-11 y viajar hasta el centro de La Habana o el Vedado. Si andas bien de dinero, entonces pagas veinte pesos o un fula y vas en un almendrón particular”, cuenta.

Mientras, en una mochila, Manuel acomoda dos 'pepinos' (pomos plásticos de un litro o litro y medio) de agua congelada, “para no tener que comprarla en la calle, que me puede costar de 0.60 centavos de cuc a un peso convertible cada botella de agua mineral”.

Alamar es un gigantesco reparto-dormitorio construido por la revolución de Fidel Castro en un intento por aliviar el crónico problema de la vivienda en Cuba. Es la síntesis de lo que nunca se debió hacer.

Calles y manzanas mal diseñadas. Edificios uniformes y chapuceros que se amontonan sin orden ni concierto. Escasean las áreas de servicio y de esparcimiento. Y el transporte urbano es de regular a malo.

Similares barrios anárquicos se localizan en todas las provincias. Era el modelo de comunidad proletaria diseñado por estrategas de la arquitectura revolucionaria. Oficinistas, empleados bancarios o dependientes de tiendas, por úcase gubernamental, se transformaron en constructores motivados por la urgente necesidad de tener un techo donde vivir.

Cuanto más o más temprano en el país se produzca un giro hacia la democracia, el caos urbanístico y las innumerables deficiencias arquitectónicas de Alamar, provocarán numerosos dolores de cabeza a las futuras instituciones públicas de La Habana. Lo ideal sería demolerlo y levantar condominios populares de calidad.

Pero volvamos a Manuel. Con un calor bestial -según el Instituto de Meteorología, ese día la sensación térmica era de 41 grados Celsius- él, su mujer y tres hijos esperan un ómnibus urbano en una parada situada a medio kilómetro de su casa.

El viaje desde Alamar al hotel cinco estrellas plus Gran Manzana Kempiski, en el corazón de la capital, demora 40 minutos, “si navegas con suerte para coger un P”, aclara Deborah, su esposa.

Al igual que miles de habaneros, Manuel y los suyos se dedican a recorrer las tiendas del recién inaugurado hotel para ver los artículos, asombrarse de los precios descomunales y soñar que algún día podrán comprar una camiseta Gucci, un reloj suizo o productos Nivea. El colofón del 'tour' es tirarse un selfie con las opulentas vidrieras detrás.

Los ojos desorbitados al descubrir lo que cuesta una joya o una cámara fotográfica se suceden con frecuencia. El lujo y sus precios de infarto se trastocan en chistes que sirven de válvula de escape a la frustración personal de vivir en una penuria permanente por decreto oficial. Los hijos de Manuel juegan a ver cuál mercancía es más cara: “Mira papá, ésta cuesta 24 mil chavitos, mira mamá, este vestido cuesta mil fulas”.

Después de recorrer la galería de tiendas, echarle un vistazo al lobby desde el portal del Kempinski, porque “nos dio pena entrar, capaz que los guardias de seguridad del hotel nos botaran”, confiesa Manuel, se llegaron a una cafetería estatal contigua al Capitolio, repleta de moscas. Allí compraron cinco panes con hamburguesa de cerdo a ocho pesos cada uno, cangrejitos de guayaba a peso y refresco instantáneo, desabrido y caliente, también a peso. Cincuenta pesos en total.

De ahí siguieron su viaje temático hasta las boutiques del hotel Habana Libre, en La Rampa, y terminaron la jornada sabatina en el último grito de La Habana, la nueva tienda Samsung de teléfonos móviles, televisores y electrodomésticos, ubicada en el Mercado de Tercera y 70, Miramar.

Con fascinación, Manuel, Déborah y sus tres hijos, se detenían aturdidos frente a un televisor de pantalla curva 4K, que se vende al equivalente de 5 mil dólares o una gama de teléfonos inteligentes de la marca Galaxy.

Boquiabierta, Deborah, contemplaba las lavadoras automáticas y los refrigeradores estilo americano de doble puerta. “Manuel, ¿cuándo nosotros podremos comprarnos algo así?”. Por respuesta, su marido encogía los hombros.

“No es por masoquismo, pero hay familias habaneras que recorren las tiendas de hoteles de lujo como una manera de esparcimiento. Quizás para ellos es un soplo de esperanza, de observar otra cara de la vida. O todo lo contrario. Mayor frustración. Pero entre los capitalinos está de moda recorrer esos sitios y mirar detrás de los cristales, mercancías que jamás podrán comprar mientras se mantenga el actual estado de cosas en Cuba”, señala Carlos, sociólogo.

En la Isla, el socialismo marxista es más un discurso que otra cosa. En los sitios donde se localizan los mercados socialistas, desabastecidos, sucios, feos y sin aire acondicionado, los dependientes te llaman Compañero.

En los bolsones de capitalismo de lujo, iluminados y climatizados, sus empleados córtesmente te dicen Señor.

Para algunos cubanos, como la familia de Manuel, visitar esos espacios sofisticados les resulta placentero.

Pero el ridículo poder adquisitivo de la mayoría de los trabajadores, que como promedio devenga salarios mensuales equivalentes a 27 dólares, les impide comprar artículos de calidad contrastada.

A ello se suma que la junta militar que lleva casi seis décadas gobernando la nación, no ofrece opciones de crédito. Todo tienes que comprarlo pagando al contado.

Al llegar a su apartamento de Alamar, pasadas las 8 de la noche, comienzan las malas noticias. No entró agua a la cisterna del edificio y en la despensa solo quedan seis huevos. Es el viaje de regreso a la realidad.

Iván García
Foto: Tomada de Hotel Manzana, el parque temático de lujo de La Habana.